Fray Guillermo Bonilla Carvajal, su vida y vocación

Fray Guillermo Bonilla Carvajal, O.F.M., nació en Alajuela, Costa rica el 13 de agosto de 1,945.  Se dice que desde niño fue una persona muy piadosa y que sintió el llamado de Dios a los 14 años.  Llegó a Guatemala en 1,976 y fue trasladado a la Antigua Guatemala en 1,979, al convento de San Francisco el Grande donde trabajaba en la cocina para servir a los padres, y en la iglesia para trapear, barrer, hacer floreros, y arreglar los altares de la iglesia.  Fue aquí donde Fray Guillermo comenzó a sentir una afinidad con la vida del Santo Hermano Pedro, quien desde hacía mucho había “Constituido una lección magistral para sus seguidores, aprendiendo del Siervo de Dios, cómo mover corazones, cómo doblegar voluntades, cómo practicar la caridad con el prójimo”. 

Fray Guillermo Bonilla Carvajal
Fray Guillermo Bonilla Carvajal y pobres de Antigua

SU VIDA Y SU VOCACIÓN

Pertenece a una numerosa familia de ocho hermanos. Su señora madre, Doña Lucila Carvajal, muy piadosa, sencilla, pero muy trabajadora y enérgica, sabe conducir a sus hijos porque ella vive sola con ellos; su padre, Tranquilino Bonilla, vive lejos de la familia. Fray Guillermo desde muy niño fue piadoso, asiste a la iglesia cercana a su casa, ayuda al sacristán, acolita en la misa y a los 14 años siente en su corazón el llamado de Dios y se lo comunica al sacerdote. Así se inicia en el Seminario Menor del Espíritu Santo, en Alajuela, su ciudad natal. Infortunadamente, no puede estar más de un año en el seminario, porque su madre, a pesar de que trabaja mucho y muy largas horas para sostener a la familia, no le alcanza para procurarles lo necesario para sostenerle en el convento y su hijo Guillermo con mucha pena para Doña Lucila, su madre, debería dejar el convento y trabajar para  ayudar al mantenimiento de sus hermanos pequeños.

Su madre guardaba en su corazón la pena de la interrumpida vocación de su hijo Guillermo y decidió sacrificarse más, trabajar el doble, para que volviera a comenzar sus estudios y así fue como ingresó al Seminario de los padres conventuales en San Antonio Heredia en donde cursó hasta Tercero Básico.

Por ser hijo natural no puede continuar sus estudios sacerdotales, pero aunque su vocación era muy fuerte, era más fuerte la necesidad de su familia y volvió a salirse del seminario para trabajar. Al separarse del seminario experimentó un cambio brusco. Del joven piadoso y entregado a la Iglesia, se convirtió en un muchacho juguetón, distraído y hasta indiferente, que se estaba por las calles pasando el tiempo. Las personas amigas de su familia le hablaban acerca de su vocación y le hacían reflexiones del cambio de sus actitudes. La Señora de Herrera es una dama muy piadosa y virtuosa, y probablemente hizo mucha oración por la vocación de Fray Guillermo, quien siempre conserva en su corazón el dolor de verse privado de estudiar para sacerdote.

FUERTE VOCACIÓN

Como enviado de Dios aparece un Padre Capuchino quien impartía platicas sobre vocaciones para jóvenes que deseaban ingresar al Seminario de los Hermanos  Franciscanos de Cristo Obrero, y en la primera entrevista que tuvo Fray Guillermo con el Padre le dijo: “Padre,  usted viene a buscar vocaciones y a mí me retiraron del seminario por ser hijo natural” y el Padre le contesto: “Yo también tuve ese problema”. Esto sucedió un 2 de junio y el 13 del mismo mes estaba Fray Guillermo ingresando como postulante al Asilo de Huérfanos Hogar Montserrat, en donde se cuidaban más de 100 niños. Como se salieron dos frailes, el hermano Guillermo  se quedó solo, atendiendo a los niños hasta que el señor Arzobispo nombró a dos monjas de Santa Ana para que lo ayudaran. Pronto el joven hermano Guillermo ganó la confianza de los frailes y trabajó en el Orfanato de la Costa del Pacífico. Su noviciado lo hizo en el Seminario de San Ramón.

Al fraile que lo ayudó en su vocación, Dios lo llamó y murió un día 29 de junio, lo que vino a desestabilizar el funcionamiento del seminario y como todos los novicios eran muy jóvenes, la Congregación Diocesana se disgregó y unos novicios se trasladaron a otros conventos y, Fray Guillermo con su vocación bien definida, siguió el camino religioso.

 

VIENE A GUATEMALA

En el año de 1,976, lo trasladaron a Guatemala al noviciado y profesó en 1,978. Lo mandaron a Costa Rica, y poco tiempo después lo trasladaron a Guatemala como ecónomo y encargado de los papeles y problemas de migración de estudiantes seminarista en el Seminario de Cristo Rey, y a fines de 1,979 lo trasladaron a la Antigua Guatemala, al convento de San Francisco el Grande en la Iglesia que guarda los santos restos del Santo Hermano Pedro de San José de Betancur.

 

EL ENCUENTRO CON EL HERMANO PEDRO

El trabajo de Fray Guillermo en el convento era ayudar en la cocina, servir a los padres y en la iglesia, trapear, barrer, hacer floreros, arreglar los altares de la iglesia. En esta iglesia, su vocación fue totalmente realizada, comenzó a conocer la vida del Santo Hermano Pedro y su obra de caridad.

Fray Guillermo también trabajaba en la Escuela de Cristo, en donde funcionaba el Seminario Menor; fue encargado del noviciado y además cuidaba el aseo de la iglesia. Fray Guillermo hacia en las iglesias franciscanas oficio de sacristán y Fray Francisco Vásquez en su obra “Vida y Virtudes del Venerable Hermano Pedro de San José de Betancur” dice: “La Iglesia la tenía tan aseada y olorosa, que parecía más bien que Carilla Real, un Cielo. Barríala todos los días…”

Pero un día estaba lavando la iglesia, con los pies descalzos, sin habito, es decir sin la túnica de fraile, como cualquier muchacho sencillo, se le acercó un joven y le dijo:”¿Qué paso Chavo? ¿Qué haces aquí?”.  Fray Guillermo le siguió la plática sin revelarle que era fraile menor, sino que aparentó ser uno de los muchachos de los alrededores que simplemente estaba haciendo un trabajo. Y el joven que lo interrogaba le dijo: “Mira vos, mañana vengo a ayudarte”. Y sí lo hizo. Fray Guillermo se gano la amistad del joven, luego llevó a otro y después a  otros a limpiar, a pintar a  sacudir, en  fin, a trabajar en la iglesia, y Fray Guillermo les hablaba de cómo seguir a Jesús. Estos primeros colaboradores eran alcohólicos, algunos eran drogadictos. Éstos muchachos fueron encontrando el camino de la conversión paso a paso, día a día y lentamente se incorporaron a la vida, porque la verdad, casi estaban muertos. Pero resucitan, quieren servir a su prójimo, quieren ser como éste muchacho que lava el piso y barre, y lo hace con alegría y dedicación con amor de Dios, quieren ser como Fray Guillermo.

Y este es el punto de partida de la Obras del Hermano Pedro, se encuentra un camino que estaba perdido, una obra que estaba estática y que de pronto un hermano menor, el hermano Guillermo, con su pequeño grupo iría tras los pasos del Santo Hermano Pedro.

LA PRIMERA ENFERMA

Fray Guillermo se enteró de que en un ranchito en su sitio de la Alameda del Calvario vivía una señora anciana muy enferma, muy pobre y muy abandonada, no tenía familia ni quien la cuidara, pero Fray Guillermo les propuso a los jóvenes atenderla y los muchachos que sabían del dolor y del abandono, se identificaron con esta pobre anciana enferma y aceptaron cuidarla, y como entre los jóvenes había un médico, la curaba, y le daban de comer entre todos, le limpiaban su ranchito, le llevaban ropa y le hacían compañía. Pero la anciana estaba tan enferma que cada día se acercaba más a la muerte, y así fue como un atardecer cerro sus ojos  para siempre con gran consuelo y asistencia espiritual y de la ayuda material que Fray Guillermo y sus discípulos le dieron. Está enferma fue el mensajes de Dios para Fray Guillermo de lo que le pedía su vida y el Santo Hermano Pedro le enseñó el camino.

fray guillermo y enfermo

“Han pasado ya tres siglos de que el mismo Hermano Pedro, en persona, curó a la primera anciana enferma en el Calvario y, Fray Guillermo sigue sus pasos, en el amor a los enfermos, a los convalecientes y a los prójimos que sufren” (Fray Francisco Vásquez). 

En la actualidad (2017) Fray Guillermo cuida de los frailes ancianos y enfermos de la Provincia Nuestra Señora de Guadalupe en Centroamérica, Panamá y la fundación “La Santa Cruz” en Haití, en la enfermería provincial, ubicada en Virgen del Socorro (Km 46.2 Carretera a Santa María de Jesús, San Juan del Obispo, Sacatepéquez), el nuevo anexo de las Obras Sociales del Santo Hermano Pedro que fue inaugurado en diciembre de 2016. 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s